Un Tyrannosaurus Rex de 600 kilos aterriza en Oia para el circo
Steven Spielberg necesitó una isla, pero en Oia les ha bastado una nave.
La Voz de Galicia visitó la nave de La Fiesta Escénica en Oia, adonde acababan de llegar tres dinosaurios —un Tyrannosaurus Rex de siete metros de largo, cinco de alto y 600 kilos, un Velociraptor y un Triceratops— para el nuevo espectáculo sobre viajes en el tiempo que la compañía estrenará en Francia en octubre.
Equipados con servomotores y sensores de movimiento, los dinosaurios detectan a las personas y reaccionan en tiempo real: levantan la cabeza, siguen a quien pasa con la mirada, mueven la cola y rugen. Se han desarrollado en China bajo las especificaciones técnicas y artísticas de la compañía, y el diario los presenta como un nuevo salto tras los animatrónicos con artistas en su interior y los animales mecanizados.
En Oia se diseñan también la música, el vestuario, la iluminación y los decorados de una producción con una veintena de artistas de Japón, Kenia, Brasil, México y Ucrania. «La función del circo sigue siendo la misma: sorprender y entretener», resume Abel Martín.